La Gestión Ética y Socialmente Responsable constituye una respuesta de las organizaciones a los retos de transparencia, integridad y sostenibilidad, entendida esta última en su triple vertiente: económica, ambiental y social.
Las nuevas tendencias mundiales y el rápido cambio de las expectativas ciudadanas están contribuyendo a que las organizaciones más eficientes incorporen en sus prácticas mecanismos que permitan conocer las motivaciones de sus grupos de interés (clientes, proveedores, personas que integran la organización, inversores, etc.) y puedan anticiparse a ellas.
Forética, propietaria de la Norma SGE 21, tiene su origen en Barcelona, en el año 1999, cuando un nutrido grupo de directivos y líderes de opinión se cuestionan de qué manera pueden poner en valor una cultura de empresa basada en la responsabilidad de todas las personas que la forman, frente al conjunto de la sociedad y el entorno.
¿Qué beneficios ofrece estar certificado bajo la norma SGE 21?
La SGE 21 aporta ventajas significativas en la gestión de la Responsabilidad Social:
Aporta rigor a la gestión de la organización: Incorporando los principios de la Responsabilidad Social de los actuales marcos de referencia: Comisión Europea, Pacto Mundial, Organización Internacional del Trabajo y Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, entre otros.
Fácilmente integrable con otros sistemas de gestión, calidad – ISO 9001 -, Gestión ambiental – ISO 14001, EMAS – y Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo – OHSAS 18001-.
Facilita la generación de información para establecer los indicadores de Responsabilidad Social.
Facilita la incorporación de una cultura responsable entre los empleados. Contribuye a la mejora de la reputación a nivel interno y externo como compañías responsables, innovadoras y sostenibles.
Su reconocimiento creciente por parte de las organizaciones que la utilizan y las instituciones que apoyan su difusión.
Mejora la credibilidad, al permitir una auditoría por tercera parte independiente (certificación), lo que representa una garantía ante todas las partes interesadas.
Aspectos claves de la certificación de un Sistema de Gestión Ética bajo la Norma SGE21
Implantar este sistema supone para la dirección de la organización confianza en sí misma y en su entidad con respecto a la honradez, lealtad, buena fe, transparencia y cultura organizativa. Al mismo tiempo comprende un deseo de difundir en su entorno social la cultura de la Gestión Ética y Socialmente Responsable con el objetivo último de acercarla paulatinamente a la sociedad en general.
El capítulo seis de la norma SGE 21:2008 es el que recoge los requisitos auditables que deberá cumplir el Sistema de Gestión Ética y Socialmente Responsable de la organización para poder obtener la certificación.
Este apartado está estructurado en nueve áreas de gestión:
Alta Dirección
Clientes
Proveedores
Personal de la organización
Entorno Social
Entorno Ambiental
Inversores
Competencia
Administraciones Públicas
Nuestra metodología de trabajo
El Grupo ACMS, atendiendo a las necesidades de nuestros clientes y de la sociedad actual, que cada vez se muestra más comprometida con el medioambiente y la gestión ética y socialmente responsable, ha establecido una metodología de trabajo que se basa principalmente en los siguientes puntos:
Toma de datos y Diagnóstico inicial de la situación de la organización
Elaboración de un Plan de Acción para la organización
Desarrollo de la Documentación necesaria
Implantación del Sistema
Documentación y Elaboración del Informe de Responsabilidad Social
Acompañamiento a Certificación
El Grupo ACMS se encarga de desarrollar toda la documentación junto con el cliente, ayudándole a su adecuada implantación en las distintas reuniones planificadas.
Toda la documentación que realiza el consultor será desarrollada de una manera sencilla y de fácil entendimiento para el cliente, simplificándola lo máximo posible, siempre y cuando se pueda evidenciar que se cumple con los requisitos de las Normas.
La entidad certificadora verifica que el sistema de gestión ética implantado cumple con los requisitos de la Norma y procederá a certificar por escrito que la organización gestiona adecuadamente las cuestiones éticas y la responsabilidad social. Durante la fase de la certificación, el cliente se encuentra en todo momento acompañado por el consultor, para ayudarle en las dificultades que puedan surgir.