El entorno global en el que se desarrollan actualmente los negocios está impulsando cada vez más a las empresas a considerar el impacto social y ético de sus actividades y políticas corporativas. Tomado la definición dada por el Libro Verde de la Comisión Europea "Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas" de 18 de julio de 2001, que se define la Responsabilidad Social Corporativa como "la integración voluntaria, por parte de las empresa, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores".
En los años en los cuales los principios del Desarrollo Sostenible han cobrado mayor relevancia a nivel global, las organizaciones, para satisfacer las inquietudes de terceras partes interesadas en su comportamiento, requieren demostrar su desempeño en los tres aspectos clave en los que el Desarrollo Sostenible sienta sus bases: económico, ambiental y social.
Aquellas organizaciones que sean capaces de demostrar un enfoque responsable y amplio hacia las cuestiones sociales y éticas, dispondrán de una ventaja competitiva e inspirarán la confianza de los diferentes grupos de interés. |